Nuestra fundación, de orientación humanista expresada en nuestros estatutos e inspirada en el espíritu de Diálogo sin Violencia que siempre tuvo el embajador de España José Luis Pardos, nuestro fundador, como consecuencia de poseer nuestra sede en el municipio de Cieza, tenemos que ser sensibles a lo local y a lo comarcal, dentro de nuestra vocación universalista.

Por ello nos vemos obligados, moralmente, a emitir la presente nota de condena tajante y sin paliativos por la agresión sufrida el pasado 7 de julio por el alcalde de Cieza tras el Pleno, cuando le acertó en el brazo una botella llena de agua lanzada por un exaltado escondido en un grupo de personas que se manifestaban, ruidosa pero pacíficamente, en protesta por los problemas que padecen los vecinos del casco antiguo de Cieza.

Condenamos este acto de violencia física y el que se pueda producir contra cualquier otra persona.

No condenamos, obviamente, la manifestación pacífica y legítima de los vecinos sino sólo la agresión física de tan sólo uno de ellos.

Algunos de esos vecinos del barrio antiguo llevan sufriendo también en sus coches y otros bienes y, en ocasiones, en las mismas personas, episodios de violencia física de algunos delincuentes que frecuentan el lugar.

Condenamos también esa violencia soportada desde hace bastantes años por los habitantes del barrio y también nos solidarizamos con las víctimas de esas agresiones y respetamos su derecho a manifestarse siempre, de forma pacífica, de los problemas que padecen.